lunes, 3 de julio de 2023

NOCHE OSCURA

(Basada en hechos reales)

  A veces las noches serenas son las que pueden tornarse más difíciles de vivir, ya que al menos, cuando estás preparado para que sucedan cosas, nada te toma por sorpresa, pero cuando dabas por hecho que nada pasaría, encontrarse con un fenómeno paranormal en tu propia casa, es por de más aterrador. 

   A las tres de la madrugada, sentí como Katy me movía un poco alarmada tratando de despertarme, no tengo idea de cuanto tiempo llevaba intentando sacarme del letargo ya que mi sueño en ese momento era profundo; en la víspera había trabajado más de lo normal.

-Amor: despierta... por favor, despierta...-

 Y no fue ella quien lograra despertarme, sino que entre sueños alcancé a escuchar un ruido que parecía provenir de nuestra cochera, como si alguien hubiese entrado a la casa y tratase de llevarse algo. Para ese momento los segundos se hicieron eternos, aguzando el oído para tratar de escuchar mejor. 

-Katy, por favor, quédate aquí y si en cinco minutos no regreso, llama a la policía... enciérrate bien....-
-No mi amor, no salgas, no vayas ¡por favor no vayas!-
-Tranquila, no pasará nada, pero no puedo permitir que llegue hasta aquÍ, cierra bien cuando salga...-

Una casa pequeña, se hace enorme cuando caminas en la oscuridad hacia lo incierto ¿qué les puedo decir de estas casas? Un fraccionamiento verdaderamente barato, para ser de casas de más de tres habitaciones, construidas con un buen nivel de arquitectura, en los terrenos que nadie quiso, y por supuesto las casas que solamente siendo baratas pudieron ser vendidas por estar tan cerca del panteón municipal, de un lado y por estar tan cerca de un bosque y terrenos de siembra por el otro, quizá el panteón sea el menor de los problemas, pero el bosque es algo serio. 



Quizá es uno de los pocos bosques no construidos por la mano del hombre que quedan en la ciudad de México, y al estar enclavado en una comunidad ejidal, no es común que vengan muchas personas, por lo que se rumorea que suceden cosas, se ven sombras de repente, también se dice que hay personas que vienen exclusivamente a suicidarse, pero la realidad es que los cuerpos de los suicidas nunca son encontrados. 

   A medida que caminaba hacia la cochera, las sombras en el interior de la casa se veían más grandes, más imponentes, pasé por la sala y al mirar a través de la ventana, me di cuenta de que en la casa de mi vecino Erik, todas las luces se encontraban encendidas, y eso no era normal, ya que desde la muerte de su esposa e hijo de solo tres años, su casa siempre estaba sumergida en las tinieblas, como si él deseara mantener la oscuridad como compañera de sus noches. Seguí caminando lentamente hasta la cochera, ahí pude escuchar el ruido que originalmente me había despertado, abrí lentamente la puerta, solo un poco, solo una rendija que me permitiese ver hacia adentro, y entre la oscuridad, logré ver a una silueta un poco familiar. Poco poco abrí un poco más la puerta y me deslicé al interior, a tientas, ubiqué una llave de tuercas del coche de Katy, ahora tenía con que defenderme, y me sentí un poco más valiente por lo que encendí la luz y de inmediato estaba dispuesto a tundir a quien quiera que fuese que estuviera en nuestra cochera.

-¡Quieto hijo de tu chin....! ¡¿Erik?!¡¿qué haces aquí?!....-

   Mi vecino era quien había entrado en medio de la noche, se veía que había bebido un poco, estaba frenético, y fuera de sí, su mirada se encontraba perdida, pero al mismo tiempo fulguraba como si fueran brazas del infierno. 

-Discúlpame vecino, necesito tu pala, tu zapapico, y tu camioneta...-
- Pudiste haberlos pedido ¿no crees?...-

   En ese momento Erik sacó de entre su sudadera un arma con la que me apuntó al pecho, y me causó terror ver que su mano temblaba al hacerlo, ya que eso es señal de que una persona no tiene el carácter que se requiere para disparar, pero sin duda, accidentalmente puede hacerlo. 

-No lo entenderías Chris, vete a dormir, regresa con tu esposa, mañana te devolveré tus cosas...-

   Y hablando de mi esposa, ella me había seguido hasta la cochera sin que yo me diera cuenta y se había puesto en peligro, ya que definitivamente mi vecino estaba fuera de sus cabales. Pero al verla a ella titubeó un poco y terminó por guardar su arma, y en un sollozo lo ví derrumbarse. 

-Tú no entiendes vecino.... tú no entiendes....-
-Explícame....-

En eso Katy nos interrumpió...

-Ven a la cocina vecino, te voy a hacer un tecito... necesitas calmarte....- 

   De un momento a otro, estábamos ya en la cocina, yo me senté frente a Erik, con una taza de café, mientras él sostenía una taza de té con ambas manos, sumido en sus profundas meditaciones, cabizbajo y con un pequeño temblor en su cuerpo... tardó para enlazar palabras, pero finalmente lo hizo. 

-Mañana lo van a soltar....-
-¿A quién?....-
-Al tal Rubén... dice el juez que no tiene materia para condenarlo... ¿No basta con que mató a mi esposa y a mi hijo...?-
-Vecino... pero mancharte las manos matándolo...-
-Hice algo peor que eso Chris... ¿haz escuchado del hombre del maizal?

   En ese momento Katy, aunque aterrada, se sintió intrigada por lo que acababa de escuchar y preguntó.

-¿El hombre del maizal?...-

Yo empecé a narrar lo que sabía para que Katy lo entendiera:



-Hay una leyenda en el pueblo, se dice que durante la revolución había un cacique que era tremendamente malo, y que era especialmente cruel abusando, de los desfavorecidos, de los campesinos, se llamaba Alberto Mejía, y en una ocasión abusó sexualmente de una jovencita de nombre Juanita. Los papás de juanita habían muerto de manera inexplicable, pero en el pueblo se rumorea que fue Alberto quien los envenenó, y ella se quedó al cuidado de su abuelito, el abuelito juró que se vengaría aunque en la misma noche en que el cacique abusó de Juanita, también mató a su abuelito. Tiempo después afirman que en la parcela del abuelito de Juanita, una noche, cuando el maíz estaba listo para ser cosechado, el espantajo se despertó, se bajó de los palos donde lo habían colocado y caminó hasta la casa del cacique. Nadie supo si de verdad esto pasó, pero hay documentos históricos que afirman que el cacique fue degollado con una hoz de siembra. Y al otro día dicen que el espantajo estaba en su lugar pero con unas manchas de sangre seca en los trapos que conformaban su cuerpo, desde entonces la gente comenzó a conocer a este espantajo como "El hombre del maizal". 

  Pero no paró ahí la cosa, cada que en el pueblo se cometía una injusticia, el espantajo salía de su lugar e iba a matar a quien la hubiese cometido... degollandolo con una hoz de campesino. Pero la verdad solo es una leyenda de aquí.

-No lo es vecino... -

Dijo Erik entrando de nuevo en un estado de frenesí.

-Es real y mi abuelita me dijo como llamar al hombre del maizal... y es lo que hice, me sentí perdido porque mañana van a liberar al borracho ese que chocó contra el coche de mi esposa... ¡que otra cosa podía hacer? el problema fue que no quería llamar al hombre del maizal en el terreno de siembra, por lo que me metí a la finca y saqué al espantajo... y me lo llevé al panteón... para pedirle que vengara la muerte de mi esposa y de mi hijo...-

Yo me asusté un poco pese a no creer en las leyendas locales... pero en base a otra de esas leyendas, sabía que mi vecino había molestado a las sombras. Espíritus de personas muy malas que habían vivido en el pueblo durante la revolución y que yacían en el panteón municipal que en aquella época fungió como fosa común. Si la leyenda era cierta, estas sombras, estos espíritus seguirían a Erik a donde fuera por esa noche y la noche siguiente, hasta que él ofreciera una misa por el descanso de estos espíritus. Eso realmente no representaba problema, salvo que la iglesia se encuentra cerrada a esa hora, así que era cuestión de tiempo para que se hicieran presentes en mi casa. 

-Entonces_¿para qué querías tomar mis herramientas y mi camioneta vecino?-
-Para enterrar al hombre del maizal, lo tengo en mi casa-
-Es un espantajo y solo eso....-
-Aún así no quiero arriesgarme, ayer le pedí que se deshiciera de todo el que me hizo daño... Estaba ebrio y muy mal, así que le dije que después te matara a ti, porque tu casa me quita vista, naturalmente bromeaba, pero sin querer te condené... - 
-¡Qué chingaos!-
-Lo lamento, pero si lo enterramos, no podrá hacerte nada... hay que enterrarlo en el bosque y hacer una cruz con cal, eso lo tendrá atrapado para siempre.....-

 Es curioso pero en ese momento ese era el menor de los problemas, ya que antes de mediar otra palabra escuchamos unos arañazos en la puerta, al principio sonaron como si fuesen hechos por un perro, pero luego empeoraron. Se escuchaba como si algo quisiera tirar la puerta. Nos asomamos por una de las ventanas, y lo que vimos es apenas entendible y difícil de creer, afuera, queriendo entrar a la casa, se encontraban muchas sombras humanas, no eran almas, eran solo sombras con ojos centelleantes, Katy gritó desesperada y aterrada mientras mi vecino nos hizo apagar la luz...

-Oscuridad, la oscuridad las desorienta, no podrán encontrarnos... -

Apagamos todas las luces, yo abracé a Katy y esperé a que esas cosas simplemente dejaran de arañar, pero no lo hacían, arañaban y golpeaban las puertas, las ventanas, e incluso las paredes-

-¡Erik! ¿y ahora qué?...-
-Hay que escondernos debajo de una mesa por si logran entrar... me quieren a mí así que voy a salir...-
-No, quédate, aquí no nos van a hacer nada....-

Y así nos quedamos, debajo de la mesa, rezando y dormitando por ratos, escuchando como los arañazos se iban disipando a medida que avanzaba la noche... y así salió el sol y con eso se acabaron los arañazos y porsupuesto, se fueron las sombras. Nadie nos creerá, ya que a la mañan siguiente al salir, notamos que la casa no tenía un solo rasguño, ni huellas de pisadas. Pero lo peor del caso es que apenas comenzó todo esto, me dirigí a Erik...

-¿Y ahora qué?....-
-Ahora iré por el cura, tiene que bendecir tu casa... la mía y sobre todo pedir por nosotros... y en serio Chris, tenemos que ir a sepultar al hombre del maizal, porque de hecho esto que pasó ni siquiera es por él, no sé que nos pueda hacer...- 
-¿nos?...-
-Perdón por meterte en esto....-

Como sea, sí, mi vecino me metió en esto y aunque todo sea una leyenda no me voy a exponer, ni exponer a Katy, y quizá destapé la caja de Pandora o algo peor, pero hay cosas que ahora salen de mi entendimiento y creo que lo mejor será ver que pasa si enterramos al hombre del maizal. Por lo pronto, la noche ha sido larga y oscura.

¿Fin?

Christian Perales 
El Comisario del terror 
Derechos reservados 
Julio 2020

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